Cómo jugar contra un pasabolas
Ya lo conoces: lo devuelve todo desde lejos, no falla nunca y, al cabo de una hora, el que falla eres tú. Aquí tienes por qué pasa, el plan desde el primer juego y tres ejercicios para entrenarlo.
Por qué contra el pasabolas pierdes tú
El primer error es entrar en su juego. Si intentas meter una bola más que él, te cansas y al final pierdes tú.
El segundo llega después, y es típico contra quien es más débil. Él juega lento, irregular o todo globos, y tú entras sin darte cuenta. Pierdes tus golpes y algo de confianza. Cambias tu manera de jugar, dejas el plan, te enfadas contigo mismo. Y acabas acelerando justo cuando es arriesgado.
En ese momento el nivel se iguala y la cabeza se nubla. No es mala suerte: es un guion que se repite, y lo puedes cortar.
El plan: métele presión y hazle venir hacia delante
Contra quien lo devuelve todo, el plan es meterle presión y hacerle moverse hacia delante, donde está más incómodo.
La paciencia sirve, pero no para pelotear más tiempo. Sirve para elegir la bola que atacar.
Si estás empezando
- En cuanto llegue una bola corta, entra y sube a la red.
- Él responderá con el globo. No tengas miedo al remate: colócalo.
- Si el globo es altísimo, déjalo botar.
Si ya juegas bien
- Un cortado corto y bajo a su revés le acerca a la red.
- Ataca su segundo saque con un resto profundo y sube.
- En la red juega la primera volea profunda y cierra con la segunda.
- De vez en cuando juega a su espalda, al lado que acaba de dejar: quien corre siempre hacia el centro llega tarde.
Qué hacer cuando notas que entras en su juego
El antídoto es darte cuenta del momento en que pasa. En el torneo social, por ejemplo, es el juego en que te sorprendes pegando fuerte a una bola que no lo pedía.
Ahí haz tres cosas:
- Vuelve a los dos objetivos que te habías marcado y a tus golpes de siempre, aunque hoy salgan menos bonitos.
- Frena entre puntos y haz la rutina completa.
- Elige bolas con margen en lugar de intentar cerrar deprisa.
No tienes que jugar su juego mejor que él. Tienes que quedarte en el tuyo.
Tres ejercicios para entrenarlo
1. Ataca la bola corta
Muchos juegan todas las bolas al mismo ritmo, incluso cuando el rival regala una bola corta y cómoda. La devuelven «a lo seguro» y se quedan siempre defendiendo. Aquí entrenas el reflejo de cambiar de marcha.
- El compañero te lanza una bola claramente corta y alta, que bota antes de la línea de saque.
- Da dos pasos dentro de la pista y tómala pronto.
- Golpea con más ritmo de lo habitual hacia una zona profunda marcada con un cono y vuelve al centro.
- Haz 4 series de 6 bolas cortas, alternando series de derecha y de revés.
No tienes que ganar el punto. Si al principio te cuesta, que el compañero te la lance con la mano desde la red: un paso dentro y golpe al 70% hacia una zona amplia.
2. Ataque y cierre en la red
Es el paso siguiente. Quien no cierra en la red no suele fallar la volea: falla el momento. Se queda en el fondo un golpe de más, sube tarde y llega a la red parado.
- Peloteáis desde el fondo. Cuando quiera, el compañero te manda una bola corta.
- Ataca enseguida con una aproximación profunda hacia una esquina y sigue avanzando sin pararte.
- Cierra con una volea en la mitad de la pista donde no está tu compañero.
- El punto solo vale si lo cierras como mucho dos golpes después de la aproximación: una volea, o una volea y un remate.
La volea es la continuación de la aproximación, no una segunda decisión.
3. Cortado corto y bajo desde media pista
Es el golpe que acerca al pasabolas a la red.
- Desde media pista y con empuñadura continental, juega cortados de derecha y de revés al compañero.
- Preparación corta: la raqueta no pasa de la altura del hombro.
- Impacto delante del cuerpo y acompañamiento ligero hacia delante y hacia abajo. Sin muñeca.
- Haz 2 series de unos 15 golpes, alternando derecha y revés.
Funciona porque el rival tiene que correr hacia delante, y para muchos jugadores eso es más incómodo que un desplazamiento lateral.
Preguntas frecuentes
¿Qué hago si en la red solo me tira globos? Es lo que va a hacer. Coloca el remate en lugar de pegarle fuerte y, si el globo es altísimo, déjalo botar.
¿Por qué pierdo justo contra quien es más débil que yo? A menudo porque entras en su juego y dejas el tuyo. Darte cuenta del momento es el primer paso.
Entrénalo con Court
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